miércoles, 21 de noviembre de 2012

Novela de espionaje.

¡HOLA LECTORES!

Hoy comenzamos el día con buen pie y obligándoos a contestar una pregunta:

"¿Cómo sería el famoso agente 007 plasmado a tinta y papel?"


   Ahora que hemos llamado vuestra atención vamos a hablaros de un género de novela originado antes de la Primera Guerra Mundial y que aún, hoy en día, sigue siendo una de las principales tendencias novelísticas. ¿Os seguís preguntando a qué nos estamos refiriendo? Estamos hablando de la novela de espionaje.

   Este género nace con la creación de los servicios de inteligencia como el MI6 británico, el FBI americano o KGB de la Unión Soviética, a comienzos del siglo XX. Desde el principio ha tenido gran apoyo popular aunque tuvo una época de decadencia con el final de la Guerra Fría que se retomó con los atentados del 11 de septiembre del 2001.

   ¿Quién iba a imaginar que las famosas novelas del detective Sherlock Holmes y su ayudante el Doctor Watson después de un siglo siguen siendo tan apreciadas e influyentes entre los lectores actuales?

     

     Antes de la Primera Guerra Mundial las novelas de espionaje más leídas eran las de William Le Queux o  E. Phillips Oppenheim, que escribieron cientos de novelas de espías entre 1900 y 1914, aunque éstas tienen escaso valor literario actualmente. Sin embargo, este género llega a su punto culminante durante la Segunda Guerra Mundial cuando agentes retirados como Somerset Maugham escriben novelas basadas en sus hazañas profesionales. Igualmente tuvo un papel importante durante el transcurso de la Guerra Fría,
como Ian Fleming,  con la famosa saga del agente 007, James Bond, mencionado anteriormente.

    





Algunos de los autores modernos, con sus respectivas obras, son:

 Ken Follett con su obra Doble Juego y la actual saga La trilogía del siglo.

Tom Clancy con su obra la saga de Jack Ryan que incluye La caza del Octubre Rojo, Órdenes ejecutivas, Los dientes del tigre y Bloqueado, entre otras.





No hay comentarios:

Publicar un comentario